La piel es el órgano más extenso y más pesado del ser humano que cubre toda la superficie corporal. Cuando la piel se encuentra en los diferentes orificios naturales se denomina mucosa.
Estructura
La piel está formada por tres capas, que de fuera a dentro son: La Epidermis, la Dermis y la Hipodermis.
El tamaño o grosor de estas capas varía en función de la localización corporal y de la edad.
Funciones de la Piel
Entre otras muchas funciones, la piel nos preserva de las agresiones del mundo exterior. Está estrechamente implicada en la termorregulación, influye de manera decisiva en el equilibrio hidro-electrolítico, tiene un papel fundamental en la absorción de la radiación UV y en ella se produce la Vitamina D. Finalmente, juega una labor protagonista en la defensa inmunológica del organismo.
Piel y Edad
La Piel Infantil
La piel infantil se caracteriza por ser más fina y vulnerable que la del adulto. La producción tanto de grasa como de sudor es también menor, po lo que presentan una función barrera más endeble.
La Piel en la Adolescencia
La piel en la adolescencia sufre notables cambios ante los estímulos hormonales, incrementándose sustancialmente la producción de sebo por las glándulas sebáceas.
La Piel del Anciano
Es más delgada y ha ido acumulando el daño de las agresiones ambientales continuadas.
Está mas laxa, pierde tejido elástico, se arruga y presenta una marcada tendencia a la sequedad.
Cuidados Básicos de la Piel
Higiene
Se utilizarán limpiadores con un pH fisiológico ligeramente ácido, evitando una excesiva fricción. No es recomendable una higiene excesiva.
El lavado del cabello dependerá del grado de seborrea de la persona.
Hidratación
Ha de adaptarse a las condiciones de la piel.
Es conveniente una hidratación corporal que se incorpore como hábito para que la piel tenga un mejor aspecto y evitar que se seque y aparezca el picor.
En la cara, la hidratación facial requiere el uso de preparados “oil-free” en pacientes con piel grasa.