
El prurito o picor, es una sensación subjetiva capaz de provocar el rascado o el deseo de rascarse (con la finalidad de eliminar un agente nocivo). Es un síntoma típicamente dermatológico, que suele acompañar a muchas enfermedades cutáneas. También, en ocasiones, es un síntoma de enfermedad sistémica como hepatopatías, insuficiencia renal o linfomas.
Estímulos
El prurito está ocasionado por estímulos físicos, como por ejemplo la fricción, el calor, el contacto con los tejidos (lana) o químicos, mediados por la histamina u otras sustancias (Prostaglandinas, sustancia “P”, péptidos opioides), principales responsables de la aparición del picor en las enfermedades cutáneas y sistémicas.
Aunque el prurito y el dolor son sensaciones relacionadas, son independientes entre sí y, a diferencia del dolor, existe un círculo vicioso picor-rascado.
Manifestaciones Clínicas
Son muy variables, dependiendo de la intensidad y la personalidad del paciente. Podemos diferenciar dos tipos de lesiones en la piel:
- Agudas: Excoriaciones o lesiones por rascado
- Crónicas: Liquenificación (engrosamiento de los pliegues cutáneos) o Prurigo (pápulas o nódulos erosionados en superficie).
Enfermedades cutáneas que cursan con prurito
Las enfermedades cutáneas que característicamente cursan con prurito intenso son: la Sarna, la Urticaria y el Eczema atópico. La piel seca también se acompaña de picor de forma casi constante.
La PSORIASIS, a veces, se asocia a picor intenso y el ACNÉ casi nunca se relaciona con picor, excepto en los casos de excoriaciones.
Manejo del Prurito
El paciente debe evitar los posibles factores desencadenantes: No usar ropas ceñidas o apretadas, evitar la lana, el poliéster y el calor excesivo. Mantener un grado de humedad adecuado, hidratarse frecuentemente. Evitar ciertos alimentos y bebidas como: alcohol, café, chocolate, picantes…
Si estas medidas no logran eliminar el prurito, habrá que recurrir al tratamiento farmacológico:
• Tratamientos Tópicos: Los más utilizados contienen Mentol, Alcanfor y Calamina.
• Tratamientos Sistémicos: En los casos de prurito generalizado intenso, pueden emplearse los antihistamínicos H1 y también algunos antidepresivos que bloquean estos mismos receptores, además de ejercer un efecto ansiolítico.